lunes, noviembre 12, 2007

Ya no existía nada,
la nada estaba ausente;
ni oscuridad, ni lumbre,
-ni unas manos celestes-
ni vida, ni destino,
ni misterio, ni muerte;
pero seguía volando,
desesperadamente.

(«Vuelo sin orillas»)

Oliverio Girondo



"pero quién me dará la respuesta jamás usada,
alguna palabra que me ampare del viento,
alguna verdad pequeña en que sentarme
y desde la cual vivirme alguna frase solamente mía
que yo abrace cada noche en la que me reconozca
en la que me exista."


(Origen)Alejandra Pizarnik

lunes, julio 25, 2005

Textos del desalojo


Se llevarán todas mis pertenencias, todas las ofrendas. Las que llegaron alzadas en guirnaldas y gajos, las que caían prodigándose, las que quedaron en suspenso, las rezagadas para largas fatigas, las de forma aprendida, roce estable. Llegarán batallando por encima de viejos tanteos, olvidados tanteos, rodando por tierra los destrozos, el ovillo apenas comenzado, la perla apenas engastada. Llegarán feroces, llegarán con odio, llegarán con desprecio proclamando el vacío. Me irán despojando de todo: punto, gesto, voz. Aparecerán de pronto por entre círculos, ángulos y rectángulos, duras geometrías de líneas agónicas, infinitas paralelas sin posibles encuentros, volúmenes de sangre. Me irán despojando de todo, del aire, del reflejo, de la forma. La hora será cóncava, el cielo será cóncavo, la tierra abrirá su cráter cóncavo en la última ofrenda.
de Textos del desalojo - Antonia Palacios