jueves, junio 18, 2009

Mi Credo - Susan Castro Rodríguez





Imagen:

De el album llamado "Según Alejandro Nazar"




Creo en Lady Di que murió el día en que nací.
Creo en el poder de Dios y no en la reencarnación.
Creo en los poetas, los niños y sus miradas.
Creo que el último asiento de la fila es el mejor pués... veo todo el panorama.
Creo que el chocolate y el helado son los mejores inventos del mundo.
Creo en el vuelo del colibrí y las gaviotas.
Además, creo en todo lo que dicen los loros y las guacamayas.
Creo en la literatura ya que odio los discursos a plena voz.
Creo en los colores y en la fotografía y que el mejor olor del mundo es el del pan recien horneado. Creo en los osos de peluche.
Creo en la magia de narrar cuentos.
Creo en la moda de Carolina Herrera.
Creo en la Luna y los mapas del Cielo.
Y sobre todo creo en mi capacidad de empezar de nuevo.
También, creo que hay palabras que se las lleva el viento.
Creo en el amor de mis padres y el hogar que me dieron.
Creo en la mitología y en las historias de piratas.
Creo en run-run de los chismes y los chistes.
Creo en la risa.
Creo en los libros, internet y las bibliotecas.
Creo en Mafalda y que la "Nimbus 2000" es la mejor escoba.
Creo en el Arte.
Creo en los besos y los abrazos.
Creo en los mensajes escritos que llegan a mi telefono celular...
Y creo que los girasoles que están mi jarrón son felices.


Susan Castro Rodríguez

jueves, junio 04, 2009

NAUFRAGIO INCONCLUSO



Este temporal a destiempo,
estas rejas en las niñas de mis ojos,
esta pequeña historia de amor
que se cierra como un abanico
que abierto mostraba a la bella alucinada:
la más desnuda del bosque
en el silencio musical de los abrazos.
Alejandra Pizarnik

miércoles, mayo 13, 2009

"EL HABITO DE POSPONER"




Una zorra veía unos hermosos racimos de uvas ya maduros. Deseosa de comerlos, buscaba por todos los medios alcanzarlos. Pero no siéndole posible alcanzarlos de ningún modo, y viendo frustrado su deseo se dijo para consolarse:Estas uvas no deben ser ricas.
¿Cuántas veces después de haberte propuesto un objetivo, desistes frente al primer obstáculo?¿Cuántas veces piensas, que este no es el mejor momento y lo dejas para después?
Considero que la postergación, es uno de los comportamientos que más limitan a las personas en el logro de los objetivos.Cualquier acción es mejor que postergar.
¿Qué hay detrás de este comportamiento?Un amigo hace tiempo decía:


TODO ES UNA CONVERSACIÓN
Veamos entonces cuál es la conversación que está detrás de esto:
-Este no es el mejor momento.-Todavía me falta información.-Las circunstancias aún no me son favorables.-Necesito hacerlo perfectamente.-Lo que haga me tiene que resultar fácil y fluir sin esfuerzo si no significa que no es mi momento.-Necesito hacerlo solo.-No tengo a quien pedirle ayuda.-No puedo soportar perder.-Mejor es no hacer nada que asumir un riesgo y fracasar.-No debería tener limitaciones.-Si no hago todo bien y perfecto, prefiero no hacerlo.-Si me muestro tal cual soy no le voy a gustar a la gente.-No puedo empezar porque todavía me falta información, práctica, experiencia, etc.
Hay una manera de hacer las cosas y hasta que no pueda hacerla de esa manera mejor no empiezo.Eso lo hago todo perfecto o mejor no hago nada.
¿Te reconoces en alguna de estas conversaciones?
"Es mejor hacer algo imperfectamente que hacer nada perfectamente." Robert Schuller
Quizás la postergación no sea un problema en tu vida pero si lo es te digo que es un comportamiento que se muestra por ciclos.
Primero pensamos:Comenzaré temprano esta vez.Nunca más postergaré lo que tengo que hacer.Voy a empezar pronto.
Luego pensamos:Debí haber comenzado antesTodavía tengo tiempoMe falta...
Hasta que finalmente cuando pasó el momento pensamos:Mejor lo dejo para después.Ahora no puedo porque..... (Excusas, motivos, razones, circunstancias, obstáculos, pretextos, disculpas, causas, argumentos, etc.)Finalmente, qué pasa si no lo hago.Seguramente no lo tengo que hacer, no es bueno para mí
Detrás del habito de posponer vive el miedo al fracaso y un poco mas atrás, la búsqueda de la perfección.
"La marca principal de un genio, no es la perfección, sino la originalidad para abrir nuevas fronteras."Arthur Koestler.
El que busca la perfección, está enfocado en la que falta y en lugar de enfocarse en la perfección está enfocado en lo que no está bien, en el error. Confunde su forma de hacer con su forma de ser.
Enfocarse en lo que falta te lleva a crear contextos de escasez. Siempre nos falta algo, siempre hay algo que nos limita y al enfocarnos en eso, eso es lo que tenemos
Tú puedes tener razones, o tener resultados. Lo que no puedes es tener las dos cosas a la vez. Si tienes razones, lo mejor es dejarlo para otro momento, si quieres resultados, este es el único momento del que dispones.
Los que se inhiben por miedo a fracasar piensan que ponen en juego su identidad en lugar de cuestionarse su forma de hacer y tomar al fracaso como un espacio de aprendizaje.
"Si quieres aumentar tu tasa de éxito, dobla tu tasa de fracaso." Thomas Watson, Sr.
Muchas veces los que muestran este comportamiento, aparentan estar desinteresados de competir e indiferentes a las recompensas del éxito. También hay personas que la muestran, como una proclama de su independencia.Y se dicen a si mismos:Yo puedo actuar de la manera que yo elija.Yo puedo hacerlo cuando quiera.Yo puedo elegir el cómo y el cuándo.A mi no me gusta que me digan cómo hacer o cuándo hacerlo.Para mi lo más importante es poder elegir desde mi libertad.
Del mismo modo, la postergación puede estar atrás de las personas que no saben bien lo que quieren o no están en contacto con el tipo de persona que son.
La postergación puede tener que ver con el manejo del tiempo.
"Tu capacidad para ser un ganador el 100% del tiempo está basada en renunciar a la noción de que perder en algo es equivalente a ser un perdedor."Dr. Wayne Dyer
Este hábito se puede superar: Saliendo de la crítica permanente, familiarizándose con la forma personal de postergar, observando en qué áreas se desarrolla con más vigor este comportamiento (relaciones, trabajo, estudio, salud, cuidado personal, finanzas).Observando cuáles son las excusas que utilizas para posponer e identificando la conversación que te frena.
Cambiando esa conversación interior de la siguiente forma:-"Estoy cansado, mejor lo dejo para mañana" por... "Estoy cansado pero mejor trabajo media hora y luego me voy a dormir".
Determinando qué es lo que quiero y cuales son mis objetivos, seleccionando una metaque dependa de ti y que sea cuantificable, eligiendo un plan de acción, empezando despacio (buscar hacerlo todo ya es parte del problema), cronometrando tiempos.Esperando interrupciones, delegando, no haciendo muchas cosas a la vez, pidiendo ayuda.
Hagamos lo difícil inmediatamente y tomémonos un poco más de tiempo para lo imposible. El momento para hacer eso que piensas es ahora. Nunca es lo suficientemente tarde para comenzarAsí que ¡empieza ya!
Un aporte de Patricia Hashuel Y Jimmy Daza

Fotografía: Antonio Mas Morales

lunes, mayo 04, 2009

ESCRITURA - Eugenio Montejo




ESCRITURA

Alguna vez escribiré con piedras,
midiendo cada una de mis frases por su peso,
volumen, movimiento.
Estoy cansado de palabras.
No más lápiz: andamios, teodolitos,
la desnudez solar del sentimiento
tatuando en lo profundo de las rocas
su música secreta.
Dibujaré con líneas de guijarros mi nombre,
la historia de mi casa
y la memoria de aquel río que va pasando siempre
y se demora entre mis venas

como sabio arquitecto.
Con piedra viva escribiré mi canto en arcos,
puentes, dólmenes, columnas,
frente a la soledad del horizonte,
como un mapa que se abra ante los ojos

de los viajeros que no regresan nunca.

Eugenio Montejo

En contacto íntimo - Virginia Satir



Establecer contacto es un medio para hacer las cosas con honestidad y para compartir los temas y las
preocupaciones. Es una forma de mantener la integridad, de alimentar la autoestima y de fortalecer las
relaciones consigo mismo y con los demás.
Para llegar a tener ese tipo de sabiduría se requiere de una vida de búsqueda cuya clave es el conocimiento de
sí mismo y el entrar en contacto con los demás.
Cuanto más completo sea el contacto que podamos establecer con nosotros mismos y con los demás habrá
más posibilidades de que nos sintamos amados, valorados, sanos y de que aprendamos a resolver nuestros
problemas con mayor eficiencia.
Para establecer contacto se requieren dos personas a la vez y tres partes. Cada quien en contacto consigo
mismo y cada persona en contacto con la otra. Si en una conversación dos personas están colocadas de
espaldas entre sí, unos de pie y la otra sentada, contribuye a que sigan sintiendo lo que están sintiendo. Tienen
que adivinar y a menudo se inclinan por lo negativo. Lo que ocurre es que estas personas conocen únicamente
la máscara que cada quien lleva puesta. Frecuentemente la conclusión de ambas personas llega a ser: ¿A quién
le importo? Esto es una carga muy pesada para llevar sobre sí mismo.
Este ejemplo de diálogo es un reflejo de nuestro aprendizaje en el transcurso del tiempo. Como se trata de
algo aprendido, podemos cambiarlo en cualquier momento de nuestras vidas. En esta conversación las
palabras aportan muy poca información y parecen más un ataque que un contacto útil.
Si en otra conversación, dos personas se colocan de tal manera que están cara a cara, con los ojos a la misma
altura y están al alcance de sus brazos, tienen una mejor oportunidad de verse y escucharse. Además, si están
diciendo lo que ocurre en su interior, los sentimientos internos son acordes con la expresión externa. La
franqueza que demuestran refleja el afecto mutuo de la pareja. No hay daño para la autoestima de cada quién.
Ahora pueden usar sus energías para establecer un contacto útil y para comenzar a construir juntos.
Todo lo que daña la autoestima reduce la posibilidad de establecer un buen contacto. El objetivo es la
preservación y acrecentamiento de la autoestima. Entonces podemos abandonar la posición defensiva y
enfrentarnos uno al otro.
La gente puede herir la autoestima de otro. La mayoría de las veces se trata de una conducta no deliberada.
La autoestima es el centro de todo nuestro ser y es esencial para vivir la vida en libertad. Para conseguir el
acrecentamiento de la autoestima lo único que necesitamos es cambiar nuestras actitudes y aprender nuevos
conocimientos personales. En esto radica lo doloroso del cambio, para cambiar nuestras actitudes y aprender
nuevos conocimientos personales hay que abandonar la comodidad de la familiaridad. Una vez que se
abandona lo familiar, se entra en lo desconocido, algo que produce temor a la mayoría de nosotros. Este dolor
a menudo se denomina ansiedad o inseguridad.
Lo que posibilita que incrementemos nuestros sentimientos de autoestima es nuestra disposición de aceptar
nuevas posibilidades, de probarlas para ver si nos van y luego, si es así, de ponerlas en práctica mientras
llegamos a apropiárnoslas.
Para iniciar el proceso, Virginia Satir ha desarrollado las cinco libertades:
Coherencia
Cambiar consiste en aceptar con franqueza los sentimientos, esto es esencia para establecer contacto. A esta
condición la denomina coherencia. La mayoría de la gente da por sentada la deshonestidad emocional.
Piensan que están haciendo lo que deberían y luego sufren innecesariamente a consecuencia de ello.
La coherencia se refiere también a hacer algo que nunca antes se ha hecho o en hacer lo mismo pero de una
manera diferente. Al enfocar el tema, considera cuatro aspectos: la autoestima, la comunicación, las reglas, y
el arriesgarse. Puede empezarse por cualquiera porque cualquier cambio influye en las demás partes.
Una vez comenzado el proceso de cambio, si seguimos fomentándolo, nos aproximaremos más a ser personas
que pueden establecer un contacto real, creativo y afectuoso.
La gente necesita sentirse fuerte porque eso asegura la necesidad de la supervivencia. La mayor parte de
nuestra comunicación va de acuerdo con esa necesidad.
Para sentir que podemos sobrevivir es necesario que nos sintamos poderosos. Necesitamos sentirnos fuertes.
Es esencial para la autoestima. Necesitamos sentir que contamos. Pera ello, necesitamos desarrollar la
responsabilidad personal y crear formas para ayudar a que ocurra esto con los demás.
Pienso en el poder como una forma de energía, algo que puede utilizarse, canalizarse, tanto hacia fines
destructivos como constructivos.
La posesión de poder es el punto de partida para llegar a escoger por mi misma y para llegas a ser un ser
humano responsable. Las cinco libertades es la posición más fuerte de poder personal que uno puede tener.
El poder y la energía adaptan muchas formas...
Se necesita poder y energía para mantener erecto nuestro cuerpo y para moverlo. Para protegernos a nosotros
mismos. Para conectarse con otra persona. La mayoría de la gente anhela seto, pero muchas personas lo
descartan atribuyendo la responsabilidad a la otra persona.
El establecer un contacto real significa que nos responsabilizamos de lo que surge de nosotros. El pensar o
actuar como si la otra persona fuera responsable de nosotros, equivale a poner nuestro poder en manos de la
otra persona.
En este caso, una persona tiene que estar arriba y la otra abajo, por lo que no puede haber un verdadero contacto.

La comunicación es la aportación y recepción de significado entre dos personas cualesquiera.
La comunicación es a la relación como la respiración es al mantenimiento de la vida. Hay cuatro tipos de
comunicación que a menudo realizan las personas que tienen una pobre opinión de sí mismas.
Estos tipos de comunicación encasillan las relaciones de tal manera que éstas se vuelven destructivas, inertes,
distantes y frustrantes. Las denominó: Conciliador, Culpabilizador, Hiperracional, Irrelevante.
Estas formas de comunicación son las que aprendimos para sobrevivir. Constituyen también el medio por el
cual manejamos nuestro poder.
Todos necesitamos Poder y todos lo tenemos, aunque tal ve no lo reconozcamos. Las interrogantes son cómo
lo manifestamos.
El poder en la conciliación
La gente que siente culpa, lástima y desprecio no puede establecer un contacto afectivo. La complacencia
verdadera forma parte del amor a la otra persona. Conviene distinguir entre la verdadera complacencia y el
simple hecho de tratar de ganar su favor.
El poder en la culpabilización
Las parejas con miedo, impotencia y resentimiento no pueden establecer un contacto afectivo. La gente que
tiente miedo no va a acercarse a la persona que se lo provoca. Es necesario que podamos criticar, pero no debe
hacerse culpabilizando a los demás.
El poder en la hiperracionalidad
Apabullado y abrumado por muchas palabras altisonantes, es fácil que uno se sienta inferior, estúpido y que se
aburra. Es probable que la gente que se siente así evite acercarse. Nuestras capacidades intelectuales no son
esenciales. Es necesario que la gente distinga las palabras como información y el hecho de que los listos las
empleen en representación de su valor como personas.
El poder en la irrelevancia
Este tipo de comunicación aparentemente no tiene nada que ver con nada. A menudo hace que la otra persona
se sienta inestable y prevenida. Al principio, podría parecer divertida, pero pronto se acaba y aparecen el
miedo, la ira y el rechazo.
Necesitamos tener la capacidad de ser alegres y divertidos y también ser capaces de cambiar nuestra
orientación. La irrelevancia no es divertida.
Creo...
A menudo la gente no escucha lo que ella misma dice, por lo que no se da cuenta de que está utilizando estas
formas de comunicación. La gente no quiere abandonarlas una vez que las reconoce.
La forma en que mantenemos nuestra supervivencia se refleja en nuestra comunicación y se vuelve el marco
para el establecimiento del contacto. Aunque resulten ser ineficaces, estas posiciones son esfuerzos para crear
la autoestima.

En todas estas formas de comunicación entregamos nuestro poder a otros a cambio de que nos proporcionen
un medio de supervivencia.
No puede darse un verdadero contacto humano de esta manera. Eso da como resultado el desarrollo de4
relaciones personales en las cuales ambas personas son destructivas, se decepciones y no se muestran afecto.
La autoestima sigue resultando lastimada.
Relativamente son muy pocas las personas que REALMENTE se conocen. Hay una comunicación que crea la
autoestima propia y la del otro, denominada congruente.
El poder de la congruencia
El poder en la congruencia proviene de que las palabras reflejan los sentimientos, las expresiones corporales y
faciales van de acuerdo con las palabras y que las acciones van de acuerdo con todo eso.
Lo entienden con facilidad y porque uno es claro. Los demás se sienten predispuestos a favor de uno. Uno se
siente libre y puede sentir alegría en vez de temor. Uno puede vivir las cinco libertades. Uno sabe que puede
escoger.
Este poder posibilita que uno tenga un cuerpo sano, unas relaciones positivas, que disfrute las cosas que le
rodean, que se sienta feliz por considerar que uno vive una vida con pleno sentido.
Para descubrir las antiguas reglas
La mayoría de nosotros aprendió en su infancia una serie de reglas que todavía utiliza en la actualidad. El
problema es la imposibilidad de que estas reglas puedan aplicarse en todas las situaciones por las que
pasamos.
La mayoría de nosotros intenta vivir de acuerdo con reglas imposibles e inhumanas y luego se sienten
culpable o se enoja porque dichas reglas existen. Uno puede descubrir sus reglas si pone atención a todas las
veces que dice que hay que, no hay que, habría que y tengo que. Cada cambio representa una etapa de riesgo y
un nuevo aprendizaje. Es conveniente tener una guía referente a las discusiones.
Si el lector trata de vivir de acuerdo con su regla, fácilmente podría llegar a tener ulcera u otro tipo de
padecimientos psicosomáticos y se le consideraría una persona rígida y hosca.
Vivir la expectativa catastrófica
La mayoría de nosotros tiene una gran imaginación, especialmente para pensar en las cosas terribles que
podrían suceder. A menudo nos ocupamos tanto en imaginar esto, que no percibimos la realidad. El lector
puede ver de qué manera esto podría dificultar el contacto.
Mi pasado
Nuestro pasado constituye los cimientos a partir de los cuales funcionamos en el presente. La experiencia del
pasado es una fuerza poderosa. Si embargo, no es cierto que no podamos modificar nuestro presente o nuestro
futuro.
La repetición de determinada conducta sólo significa que no hemos aprendido nada nuevo. En algunos casos,
lo que hemos aprendido funciona bien. No hay necesidad de cambiar. En otros, funciona muy mal, por lo que
se necesita el cambio.

Llegar a familiarizarse con las palabras que nos hieren...
Hay palabras que cuando las escuchamos hacen que rememoremos toda una serie de imágenes y sentimientos
del pasado, asociados con el dolor, la humillación o la vergüenza y nos hieren.
Nadie puede llegar a saber tanto que conozca las palabras que hieren a cada quien. Al establecer un buen
contacto, las personas afectuosas aprenden cuales son estas palabras y las evitan, las aclaran o las descartan.
Cuando hay rupturas ese tipo de palabras empeoran la situación.
Hacer suposiciones
Muchas posibilidades de relación han fracasado por la suposición de que el simple hecho de decir algo
equivale a que el otro oiga o entienda. La misma palabra puede tener significados completamente diferentes
para dos personas.
Comprobar mi percepción
Es muy fácil que nos malinterpreten. La expresión externa no siempre va acorde con la interna, por eso lo que
los demás ven no tiene porque ser lo que nosotros sentimos.
Uno posee todas las herramientas que necesita
Todos poseemos las herramientas que necesitamos para establecer un buen contacto humano., la respiración,
el cuerpo, las expresiones faciales, los sentidos, la voz... Es necesario que sepamos en qué condición está cada
una de estas herramientas.
Depende de saber como funcionan, darse cuenta de cómo y cuando las utilizamos, tener paciencia mientras se
aprenden y practicar para adquirir habilidad. Sabemos que necesitamos practicar para llegar a tener la
habilidad que deseamos. La mayoría de la gente tiene mucho nuevo por aprender y mucho viejo por sustituir
en lo que se refiere al uso de las herramientas humanas para establecer un contacto satisfactorio.
Uso de los sentidos
Los sentidos, constituyen los principales medios para captar la información que proviene de fuentes externas a
nosotros.
La vista
Tomamos las imágenes mentales que creamos, las cuales a menudo responden a nuestras experiencias
pasadas, en vez de considerar la presencia actual de la persona ahora.
La vista puede hacernos jugarretas porque en la infancia aprendimos todo tipo de tabúes, por ejemplo... no hay
que ver los objetos sexuales... las cosas malas... y a veces tampoco las cosas buenas (si las hacía la persona
que no debía ser).
El tacto
Hay demasiados tabúes referentes a tocar a otros. El cuerpo, es sistema nervioso, las satisfacciones con los
demás y la creatividad podrían incrementarse en gran medida si tan sólo tocáramos más. Las manos pueden
ser portadoras de una energía vital cuando han aprendido a ser sensibles.
El oído

Muchas veces, cuando uno está en presencia de alguien que está hablando sólo oye fragmentos. En muchas
situaciones especiales, estos fragmentos desencadenan algunos temores o esperanzas vinculados con
experiencias del pasado.
Tomar en cuenta las palabras
Las palabras son herramientas importantes para el contacto. El acto del lenguaje es el resultado de todo un
conjunto de procesos que el cuerpo lleva a cabo. Participan en ello todos los sentidos, el sistema nervioso, el
cerebro, las cuerdas vocales, la tráquea, los pulmones y todas las partes de la boca. Esto significa que,
fisiológicamente, hablar es un proceso muy complicado.
El acto del lenguaje proviene de dos tipos de estímulos: lo que ocurre en nuestro interior y la respuesta a algo
que ocurre fuera de nosotros.
Más sobre las palabras
Las palabras que usamos tienen consecuencias en nuestra salud. Definitivamente, influyen en las relaciones
afectivas entre las personas y en la forma en que la gente puede funcionar entre sí.
Las palabras tienen poder
Nueve de cada diez personas no pueden recordar lo que dijeron hace un minuto.
Hablar en primera persona
Lo más importante es que hablar en primera persona significa claramente que uno se responsabiliza de lo que
dice. El hablar en primera persona enuncia con toda claridad que soy yo el que esta hablando y por lo tanto
conviene usar esta manera de expresión.
Cuando no queda muy claro si lo que se dice corresponde a la primera persona, es fácil que el interlocutor
entienda que el mensaje se le atribuye, lo que a menudo se interpreta como una humillación.
Atribuir todo al interlocutor
Cuando esta manera de expresarse se emplea en ordenes o instrucciones claras puede interpretarse como una
acusación.
Recurrir al impersonal (en singular o plural)
Esta manera de expresarse puede ser un recurso para manifestar nuestras fantasías negativas. Especialmente
cuando la gente busca quién tiene la culpa. Otra manera de entender mejor las expresiones impersonales en
singular consiste en sustituirlas por expresiones en primera persona.
Usar el termino eso (sin especificar)
Al no quedar claro a que se refiere el eso, puede que se malinterprete. Por eso convendría especificar a qué
nos referimos cuando decimos eso.
Uso del pero
El uso del pero es una manera más de decir si y no en la misma oración. También podía representar que
alguien, con su mejor intención, aunque con cierto miedo, trata de plantar una exigencia incomoda

escudándose en lo afectivo, con la esperanza de que la otra persona no se sienta lastimada.
Uso del sí y no
Cuando el si y el no se dicen con toda la claridad y significan ahora y no siempre, y además queda claro que el
si o el no se refieren a un tema y no al valor de alguien como persona, son términos muy útiles para establecer
contacto.
La gente se siente tan insegura que la falta de claridad deja campo para la malinterpretación y los
subsecuentes sentimientos negativos. Es fácil que crezcan los sentimientos negativos una vez que han
aparecido.
Es muy frecuente que la g3nte diga tal vez o si cuando realmente quiere decir no, con el fin de no encarar la
situación.
Uso del siempre y del nunca
A veces, los términos siempre y nunca ocultan la ignorancia. Generalmente se vuelven términos con una gran
carga emocional y son nocivos para la situación, en vez de favorecerla o aclararla.
Uso de una forma del potencial del verbo deber
No es fácil responder a las presiones que los debería o tendría que representan. En el plano biológico,
realmente solo podemos avanzar en una dirección a la vez
Para mucha gente, hablar es sólo un hábito...
Si no prestamos atención a lo que decimos, podríamos decir todo tipo de cosas que realmente no queremos
decir. El establecer contacto con nosotros mismos equivale a descubrir de que manera podemos darnos cuenta
de lo que estamos haciendo, de lo que estamos diciendo, de cómo estamos moviéndonos y que estamos
pensando y sintiendo.
La mayoría de nosotros habla en taquigrafía...
Lo anterior tiene el único propósito de recordar al lector que, con un poco de tiempo, de esperanza, de un
nuevo enfoque, de un nuevo esfuerzo y algunos conocimientos nuevos, muchas cosas pueden evolucionar.
Canales
Estar al alcance de los brazos, con los ojos a la misma altura posibilita que todos los canales de la
comunicación (los ojos, los oídos, la boca, la piel y la nariz)se conecten fácilmente. Si todos los canales están
conectados entre sí, se está dando una buena comunicación.
A las partes que en una conversación no se dicen pero que internamente conocemos, las denomina barreras del
contacto. Para aclarar las cosas hay que usar una comunicación franca, que incluya estas barreras.
La posición física en relación con otro es una parte importante que posibilita el establecimiento de contacto.


La libertad de ver y escuchar lo que está aquí, en lugar de lo que debería estar, estuvo o estará.
La libertad de decir lo que se siente y se piensa, en lugar de lo que se debería sentir y pensar.
La libertad de sentir lo que se siente, en lugar de lo que debería sentirse. La libertad de pedir lo que se
quiere, en lugar de tener siempre que pedir permiso.
La libertad de arriesgarse por su propia cuenta, en lugar de optar únicamente por estar seguro y no
perturbar la tranquilidad.

Satir, Virginia (1976). En contacto íntimo. 19−20

martes, marzo 03, 2009

Ambrosia




Como el manjar de los dioses
es la única forma de definir
el sentimiento que viví estando a tu lado
descubriendo emociones que penetraban por cada poro de mi ser,
como un proceso de ósmosis que nunca terminaba
y me dejaba exhausto
y a mi espíritu en regocijo.
De repente un día cualquier
me encuentro despidiéndome de ti,
renunciando a las gotas de tu sabor
que saciaban la necesidad de sentirme querido
y quemaban todo lo que encontraban a su paso
rumbo a mi corazón
donde se fundían,
asegurándose que recordará siempre tu olor.
Y lo lograste, aquí estoy
con las palabras a flor de piel,
recordando, sintiendo y confirmando
que eres una ambrosía.

Lulozano
novel autor

miércoles, febrero 11, 2009

Rayuela - Capítulo 7




Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.


Julio Cortázar

Instrucciones para llorar





Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza.
El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente.
Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca.
Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.



Julio Cortázar

Otra Historia, más no una más...




HISTORIA INCREIBLE:

LA ESCRIBIO UN SOLDADO INGLES Y SE LA ENVIO A SU MUJER EN UNA BOTELLA

Una carta de amor que el mar guardó 85 años
La botella fue tirada al mar en 1914. Hace poco la halló un pescador y se la llevó a la hija de la destinataria. El mensaje estaba intacto.

SIBILA CAMP

Con un retraso de 85 años llegó a destino la carta de amor que un soldado británico de la Primera Guerra Mundial había arrojado al mar dentro de una botella. Pero no la recibió su esposa sino su hija, de 87 años, gracias a un pescador que encontró la botella en el río Támesis y viajó hasta Nueva Zelanda para entregársela personalmente. Thomas Hughes tenía 26 años cuando partió hacia el frente. En la puerta de su casa de Stockton-on-Tees abrazó largamente a su esposa, Elizabeth. Se agachó, alzó a su hija Emily, de dos años, y la llenó de besos. Había sido alistado en la Segunda Compañía de Infantería Durham Light, dependiente de las Fuerzas Expedicionarias del Tercer Cuerpo de la Armada Británica. En el barco que trasladaba la tropa hacia las costas de Francia, el soldado Hughes escribió un mensaje a su esposa. Una cartita breve, sencilla, ingenua. Plegó el papel, lo guardó en un sobre, lo metió en una botella de ginebra de cerámica y la arrojó al mar. Aquel abrazo y aquel beso fueron los últimos: el soldado murió 12 días después en una trinchera del campo de batalla francés, en su única acción de guerra. Es todo por ahora. Querida esposa -escribió Hughes a Elizabeth-, te escribo esta nota desde el barco y voy a arrojarla al mar sólo para ver si te llega. Si esto ocurre, firma este sobre abajo, en el ángulo izquierdo, donde dice recibido. Escribe la fecha y la hora de recepción, y tu nombre donde dice firma, y cuida bien este mensaje. Eso es todo por ahora.

La hora santa



Fotografía: Angela Demi

Esta es la hora santa.
La de la posibilidad, la creación.
Aquí y ahora, las emociones se visten, se disfrazan para luego desnudarse descaradamente y verterse en las puntas de los dedos haciendo caminos.
En esta hora me des-aprendo y tomo el mando de la letra reincidente, oblicua, incisiva.
No es hora de volcanes en erupción y, sin embargo, en esta alfombra extendida hasta que amanezca, suelto pensamientos, como semillas, y salen tan nítidos que todos podrían comprenderlo.
Al primer claro de luz, recojo la alfombra. La llevo en un bolso de lona todo el día a cuestas.
Uno nunca sabe en qué momento vendrá la musa desfachatada que espanta moscas en mi pecho.

Acuarela Martínez

miércoles, enero 21, 2009

Mordaza

Los vi llegar decididos. El escritor y el que lee,una monja vestida de invierno, el santurrón, la promiscua, el que seduce, la seducida.
Avanzaron un paso y, en la misma acera estaban de cara al sol
la secretaria y el jefe, el del aseo, el cartero, el chofer y su pasajero, el obrero que sonríe.
Laterales, a viva voz, tampoco se escondían la cocinera y la mucama, el cajero con su ironía, las putas, las tías melindrosas y dignas.
Un silente sordomudo abanicó sus carteles, se hizo notar tanto como el policía, el mensajero y el guía, el motociclista, audaz y comprometido, la asistente, el ingeniero, un contable sin contaduría.
Tras aquellos árboles deambularon cerca el cineasta, el vendedor y toda una cuadrilla.
No escapó a la multitud el cerrajero, el plomero y un mecánico sin ayudante, el limpiador de los vidrios, la arquitecta y a su lado, el monaguillo.
Con movimientos y acordes les seguía el músico, el trompetista y la bailarina.
El regente, las conserjes, el vigilante, padres, hermanos, hijos y tías.
Asistió hasta la propia característica, sin distinciones ni rangos, donde las sombras se unieron en una sola caricia, a ese paso en el que, al tropezar se puede hasta recibir una sonrisa y cualquier diferencia se torna en unión repleta de adrenalina.
El silencio es una de las peores dagas, tal como la mordaza obligada, reprimida, el miedo.
El aprendizaje cumplió su tiempo de espera, nos graduamos de ingenuos.
La graduación está próxima.
Ya NO más.

jueves, enero 08, 2009

Un violinista en el metro


Tomado de El Club de la Efectividad. The Washington Post.

Un hombre se sentó en una estación del metro en Washington y comenzó atocar el violín, en una fría mañana de enero. Durante los siguientes 45 minutos, interpretó seis obras de Bach. Durante el mismo tiempo, secalcula que pasaron por esa estación algo más de mil personas, casi todas camino a sus trabajos.
Transcurrieron tres minutos hasta que alguien se detuvo ante el músico. Un hombre de mediana edad alteró por un segundo su paso y advirtió que había una persona tocando música.
Un minuto más tarde, el violinista recibió su primera donación: una mujer arrojó un dólar en la lata y continuó su marcha.
Algunos minutos más tarde, alguien se apoyó contra la pared a escuchar, pero enseguida miró su reloj y retomó su camino.
Quien más atención prestó fue un niño de 3 años. Su madre tiraba del brazo, apurada, pero el niño se plantó ante el músico. Cuando su madre logró arrancarlo del lugar, el niño continuó volteando su cabeza paramirar al artista. Esto se repitió con otros niños. Todos los padres, sin excepción, los forzaron a seguir la marcha.
En los tres cuartos de hora que el músico tocó, sólo siete personas se detuvieron y otras veinte dieron dinero, sin interrumpir su camino. El violinista recaudó 32 dólares. Cuando terminó de tocar y se hizo silencio, nadie pareció advertirlo. No hubo aplausos, ni reconocimientos.
Nadie lo sabía, pero ese violinista era Joshua Bell, uno de los mejores músicos del mundo, tocando las obras más complejas que se escribieron alguna vez, en un violín tasado en 3.5 millones de dólares. Dos días antes de su actuación en el metro, Bell colmó un teatro en Boston, con localidades que promediaban los 100 dólares.
Esta es una historia real. La actuación de Joshua Bell de incógnito en el metro fue organizada por el diario The Washington Post como parte de un experimento social sobre la percepción, el gusto y las prioridades de las personas. La consigna era: en un ambiente banal y a una hora inconveniente, ¿percibimos la belleza? ¿Nos detenemos aapreciarla? ¿Reconocemos el talento en un contexto inesperado?
Una de las conclusiones de esta experiencia, podría ser la siguiente: Si no tenemos un instante para detenernos a escuchar a uno de los mejores músicos interpretar la mejor música escrita, ¿qué otras cosas nos estaremos perdiendo ?

viernes, diciembre 12, 2008

¿Cuánto pesa un copo de nieve?

Dime, ¿cuánto pesa un copo de nieve? -preguntó un gorrión a una paloma.

Nada de nada, le contestó.

Entonces, si es así debo contarte una historia, dijo el gorrión:

Estaba yo posado en la rama de un abeto, cerca de su tronco, cuando empezó a nevar. No era una fuerte nevada ni una ventisca furibunda. Nada de eso.

Nevaba como si fuera un sueño, sin nada de violencia. Y como yo no tenía nada mejor que hacer, me puse a contar los copos de nieve que se iban asentando sobre los tallitos de la rama en la que yo estaba. Los copos fueron exactamente 3.741.952. Al caer el siguiente copo de nieve sobre la rama que, como tú dices, pesaba nada de nada, la rama se quebró.

Dicho esto, el gorrión se alejó volando.

Y la paloma, toda una autoridad en la materia desde la época de Noé, quedó cavilando sobre lo que el gorrión le contara y al final se dijo:

Tal vez esté faltando la voz de una sola persona más para que la solidaridad se abra camino en el mundo




(Kurt Kauter)

jueves, diciembre 11, 2008

Casa de cuervos




CASA DE CUERVOS ( From Letrasescondidas.net )


porque te alimenté con esta realidadmal cocida

por tantas y tan pobres flores del mal

por este absurdo vuelo a ras de pantano

ego te absolvo de mí

laberinto hijo mío
no es tuya la culpa

ni mía

pobre pequeño mío

del que hice este impecable retrato

forzando la oscuridad del día

párpados de miel

y la mejilla constelada

cerrada a cualquier roce

y la hermosísima distancia

de tu cuerpo

tu náusea es mía

la heredaste como heredan los peces

la asfixia y el color de tus ojos

es también el color de mi ceguera

bajo el que sombras tejen sombras

y tentaciones

y es mía también la huella de tu talón estrecho de arcángel

apenas pasado en la entreabierta ventana

y nuestra para siempre la música extranjera

de los cielos batientes ahora leoncillo

encarnación de mi amor

juegas con mis huesos

y te ocultas entre tu belleza

ciego sordo irredento casi saciado

y libre con tu sangre que ya no deja lugar

para nada ni nadie
aquí me tienes como siempre

dispuesta a la sorpresa de tus pasos

a todas las primaveras que inventas

y destruyes

a tenderme -nada infinita-sobre el mundo

hierba ceniza peste fuego

a lo que quieras por una mirada tuya

que ilumine mis restos

porque así es este amor que nada comprende

y nada puede

bebes el filtro y te duermes en ese abismo

lleno de ti

música que no ves

colores dichos largamente explicados al silencio

mezclados como se mezclan los sueños

hasta ese torpe gris

que es despertar en la gran palma de dios

calva vacía sin extremos

y allí te encuentras

sola y perdida en tu alma

sin más obstáculo que tu cuerpo

sin más puerta que tu cuerpo

así este amor uno solo

y el mismo con tantos nombres

que a ninguno responde

y tú mirándome

como si no me conocieras

marchándote como se va la luz del mundo

sin promesas

y otra vez este prado

este prado de negro fuego abandonado

otra vez esta casa vacía

que es mi cuerpo

a donde no has de volver



Blanca Varela


(Poeta peruana nacida en Lima en 1926.Muy joven ingresó a la Universidad de San Marcos para estudiar Letras y Educación trabando amistad con importantes intelectuales de la época. En 1949 se radicó en Paris donde conoció a Octavio Paz quien fue determinante en su carrera literaria, conectándola además al círculo de intelectuales latinoamericanos y españoles radicados en Francia.Posteriormente vivió en Florencia y Washington donde se dedicó a hacer traducciones y eventuales trabajos periodísticos.En 1959 publicó su primer libro, «Ese puerto existe», en 1963 «Luz de día» y en 1971 «Valses y otras confesiones». Más tarde, en 1978, realizó la primera recopilación fundamental de su escritura en «Canto villano». Finalmente apareció su antología de 1949 a 1998 con el título «Como Dios en la nada».Obtuvo el Premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo en el año 2001.Actualmente reside en Lima.)

jueves, diciembre 04, 2008

Las Siete Virtudes Capitales










He de alcanzar
Señor mío
prometo
la abnegación total
la obediencia irrestricta
la perfecta docilidad
la mortificación a toda costa
la castidad incorrupta
la soledad contenta
la paciencia con los locos
la pobreza entre los pobres
la perpetua clausura
el mayor desposeimiento
el olvido de la carne
y sobre todo
y para siempre
acallar
las injustificadas palabras

y así

el perfecto silencio.

Márgara Russotto

INSTRUCCIONES PARA SUBIR UNA ESCALERA




Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situó un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegando en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.

Julio Cortázar

miércoles, agosto 06, 2008

El amenazado (Jorge Luis Borges)



Es el amor, tendré que ocultarme o huir. Crecen los muros de su cárcel, como un sueño atroz.
La hermosa máscara ha cambiado, pero como siempre es la única ¿de qué me servirán mis talismanes; el ejercicio de las letras, la vaga erudición, el aprendizaje de las palabras que usó al áspero norte para cantar sus mares y sus espadas, la serena amistad, las galerías de la biblioteca, las cosas comunes, los hábitos, el joven amor de mi madre, la sombra militar de mis muertos, la noche intemporal, el sabor del sueño?.
Estar contigo o no estar contigo es la medida de mi tiempo. Ya el cántaro se quiebra sobre la fuente, ya el hombre se levanta a la voz del ave, ya se han oscurecido los que me miran por las ventanas, pero la sombra no me ha traido la paz.
Es, ya lo sé, el amor; la ansiedad y el alivio de oír tu voz, la espera y la memoria, el horror de vivir en lo sucesivo. Es el amor con su mitología, con sus pequeñas magias inútiles.
Hay una esquina por la que no me atrevo a pasar. Ya los ejércitos se cercan, las hordas (esta habitación es irreal; ella no la ha visto). El nombre de una mujer me delata. Me duele una mujer en todo el cuerpo.

sábado, julio 26, 2008

Para agradecer


El tiempo perfecto de llegar demasiado temprano a cualquier sitio, lo que me permite el libre pensamiento, la inspiración, el acto de escribir, drenar.
El olor a madrugadas repletas de lloviznas dulces, ausentes de calor y sudores pegajosos.
El contacto de las plantas de mis pies consentidos con una arena salvaje que se vuelve mullida, cuando el agua la va habitando.
El aroma del primer café, la caricia que desciende en mi laringe en el sorbo caliente y resbaloso que despierta mis días.
El estallido de un mito, mi astucia incesante en deshacerlo.
Reconocer al demente, lo cual me convierte en cuerda y coherente.
El temblor de un beso que inunda mi contorno y me emborracha de sensaciones.
Las cosas simples, mis momentos de silencio, lograr el olvido y mirarlo de lejos, indiferente, inclemente mientras absorbo la paz.
El minuto siguiente a las musas, papel y lápiz, mi mano derecha hábil y dispuesta a plasmar la grafía que fluye, el texto.
La búsqueda constante, descreer que todo está dicho, hurgar en el mundo la nueva palabra, el sentimiento inédito, la excelencia de provocar sorpresa en el humano desubicado.
El color de la cereza, la textura del pétalo de un tulipán, el picor del vino blanco sobre mi lengua, deshacer un trozo de salmón entre mis dientes, el tiempo de tertulia, el trazo de mi pluma dibujando espirales, mientras hablo por teléfono, los sueños que apunto en un cuaderno y luego olvido releerlos.
Caminar errante, sin destino, en una tarde de mayo y recordar dolores del alma y remedios del corazón, escuchando canciones-puñales.
Desechar lo acumulado en un desván repleto de recuerdos, decantar la importancia de los objetos, conservar lo indispensable que agrade a la memoria, expulsar lo que punza y acidifica el pasado.
El balanceo de una hamaca colorida que me hace creer que vuelo bajo y seguro sobre la vida.
La huella de mis dedos escribiendo tonterías sobre cristales ahumados por la lluvia.
Una mecedora de madera sólida que arrulla pensamientos al compás de una suave melodía que me hace dormitar.
Los umbrales de las puertas que me permiten entrar y salir de circunstancias especiales.
La capacidad de observar el drama desde fuera sin involucrar mi criterio.
Construir mi legado, mi tránsito, mi pisada, el rasgado de mis uñas, la cicatriz invisible que deje la fogata de mis letras.

Ratos de "sorbos"



Con frecuencia bebo las frases e otros, de libros de autores no tan famosos ni reconocidos, pensamientos y prosas de escritores de vocación, como yo. Los imprimo en borrador y me los llevo a casa. Cargo conmigo un baúl minúsculo de música. En él se encuentran diversos géneros rítmicos para cada estado de ánimo.

Me abstraigo en los audífonos, a un volumen lo suficientemente alto y soportable para evitar contacto exterior.
Eso me permite reducir al mínimo la realidad que me circunda y sumergirme en las letras que bailan silenciosas frente a mi, esperando que las ordene.
La bolsa que llevo permanece siempre arrugada, siempre. A veces me avergüenza sacarla en público cuando me ubico en alguna cafetería en mis ratos de “sorbos”.
Los papeles que allí guardo no parecen terminarse jamás.
Mil temas distintos, párrafos que por alguna razón, al leerlos, me parecieron atractivos e importantes de digerir, como para leer después.
Así son los ratos íntimos, esos que nadie comprende.
A menudo me preguntan… “¿Estás bien?”, como si, al evadir la multitud, retirarse con uno mismo, zambullirme en los libros, fuese una señal inequívoca del demente que quiere anularse del diario vivir.
Justo así son mis ratos de “sorbos”.


Foto: Leyla Moncada - Niño interior

el bolsillo izquierdo de su jean

Cachorro es un niño generoso. Si mirada es astuta, viva, locuaz, aunque su verbo no lo parezca. Algunas veces me sorprende contándome historias ajenas, no siendo hábito hacerlo. Otras calla, es impenetrable y hasta llega a herir la aparente indiferencia que muestra hacia su entorno.

En estas paredes que alimentaron sus días, hay cuentos sobre él, pasos impresos en las aristas, sus primeros tropiezos en los rodapiés del pasillo, huellas de tiempo que dejaron sonidos de cajitas de música sin abrir (para no molestar a los vecinos), besos maternos que apretaban mejillas intencionalmente para ser recordados.
No pareciera que el cachorro tuviera un sueño específico por cumplir, sin embargo, yo se que en el fondo de sus pestañas de escoba, muy profundo, hay un pozo lleno de expectativas de vida que adorna cada noche y que no desea que descubran, para, así esperar el momento oportuno que germine su ilusión de cristalizarlos y mostrarle al mundo exterior, la capacidad de lucha, el ahínco, la altura de la excelencia y el amor que lleva en el bolsillo izquierdo de su jean.